La opinión que humanos difuntos pueden oír y recibir el evangelio de Jesucristo en el mundo del espíritu, y por medio de un bautismo vicario hecho por ellos en la tierra pueden obtener vida eternal en la presencia de Dios, es uno de las doctrinas distintas del mormonismo que lo separa del cristianismo histórico y bíblico. ¿Tiene esta práctica mormona una base bíblica? ¿Fue enseñada por Jesús y los escritores del Nuevo Testamento y practicada por la iglesia primitiva? Estas son las cuestiones principales de este artículo.
La premisa de este artículo es: "Si el bautismo por los
muertos es de verdad un rito cristiano, es preciso que
exista una conexión orgánica, o sea, debe ser posible trazar
esta enseñanza directamente e históricamente al ministerio
terrenal de Jesús y sus apóstoles del primer siglo.1 Al no
ser asi, hay duda de que sea una doctrina, cristiana
legítima.

Pila bautismal en el centro de visitantes de la iglesia
mormona
Salt Lake City, Utah
El Libro de Mormón se describe como escritura que tiene "la plenitud del evangelio eterno" (Doctrina y convenios 27:5),
y según la iglesia mormona el bautismo por los muertos es
doctrina central del evangelio de Jesucristo. Es interesante,
entonces, que el Libro de Mormón no contiene ni una
referencia a este rito, ni directa o indirecta. Se verifica
esto fácilmente al buscar "bautismo por los muertos" en la
Guía tópica de las escrituras de la iglesia mormona o el
Indice a la combinación triple. Las únicas referencias dadas
son de cuatro secciones de Doctrina y convenios (124, 127,
128, 1382). Esto se verifica también por medio del índice al
final del Libro de Mormón; no hay referencia para el
bautismo por los muertos.
Así que, no hay evidencia que la gente descrita por el Libro
de Mormón practicaba, o sabía, del bautismo por los muertos.
En realidad, el Libro de Mormón parece excluir la
posibilidad de esta práctica por varias razones; evidencia
de la cual consideraremos más adelante en este artículo.
Un solo versículo
El silencio del Libro de Mormón acerca del bautismo por los
muertos es un hecho importante, pues significa que un
versículo solitario en la Biblia — 1 Corintios 15:29 —
constituye la única referencia en escritura cristiana antigua. Que ésta es la única referencia bíblica al bautismo
por los muertos es reconocido por la Encyclopedia of
Mormonism (1992), producida bajo la supervisión del Quórum
de los Doce Apóstoles de la iglesia mormona3 : "Él [Pablo]
alude a una práctica de bautismo vicario, práctica de la
cual no tenemos ninguna otra evidencia en los escritos
paulinas u otros del Nuevo Testamento, ni del cristianismo
primitivo."4
1 Corintios 15:29 dice: "De otro modo, ¿qué harán los que se
bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos
resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?"
La primera cosa que notar es que en el versículo citado la
práctica es meramente mencionada, no recomendada. Dado que
la evidencia es tan escasa, es preciso seguir principios
válidos de interpretación para entender este versículo. Dos
principios básicos aplican: (1) no leer el versículo aislado
de su contexto, y (2) usar escrituras claras y no ambiguas
para interpretar los pasajes que son ambiguas y no claras, y
no viceversa.
Una lectura superficial de I Corintios 15:29 separado de su
contexto, quizás sugiere apoyo para el bautismo por los
muertos. Pero, un estudio cuidadoso del versículo en
contexto y a la luz de otros pasajes bíblicos relevantes,
demuestra que tal apoyo no es obvio.
Siguiendo los principios mencionados, debemos hacer unas
preguntas diagnósticas: (1) ¿Hay algo previo en 1 Corintios
(el contexto más amplio) que nos ayudará entender esta
mención del bautismo por los muertos en 15:29? (2) ¿Cuál es
el tema y la cadena de racionamiento que utiliza Pablo en
los versículos que preceden la mención del rito (el contexto
inmediato)? (3) ¿Qué relación tiene el bautismo por los
muertos en versículo 29 con el desarrollo del argumento de
este punto? (4) ¿Qué de otras enseñanzas sobre el bautismo
en las demás epístolas de Pablo y otros libros del Nuevo
Testamento? La idea de que Pablo aprueba el bautismo por los
muertos, ¿es esto consistente con las enseñanzas de Jesús y
los otros escritores del Nuevo Testamento acerca del
bautismo?
Tales preguntas nos ayudarán interpretar correctamente el
versículo 29, y evitar el error de imponerle nuestras
propias ideas preconcebidas.
Un contexto más amplio. Hay tres referencias al bautismo en
1 Corintios — 1:14-17, 10:2, y 12:13. En 1:14-17 Pablo
introduce el tema del bautismo en el contexto de su
preocupación con los desacuerdos y facciones entre los
cristianos en Corinto:
Doy gracias á Dios, que á ninguno de vosotros he bautizado,
sino á Crispo y á Gayo; Para que ninguno diga que habéis
sido bautizados en mi nombre. Y también bauticé la familia
de Estéfanas: mas no sé si he bautizado algún otro. Porque
no me envió Cristo á bautizar, sino á predicar el evangelio:
no en sabiduría de palabras, porque no sea hecha vana la
cruz de Cristo.
Por sus palabras, "no me envió Cristo á bautizar, sino á
predicar el evangelio" Pablo hace recordar a los de Corinto
que es el mensaje de la muerte de Cristo por nuestros
pecados (recibido en fe de todo corazón) que puede regenerar
y transformar la persona interna. El rito externo de
bautismo, tan importante que sea como señal externo de fe y
obediencia, no puede hacer esto. El hecho de que los
cristianos de Corinto necesitaban este recuerdo indica que
sobre-estimaban la importancia del bautismo, y el apóstol
sintió la necesidad de dirigirles hacia un entendimiento
correcto y balanceado de su significado.
Luego en 10:2 el apóstol usa la palabra "bautizado" para
describir a los israelitas al cruzar el Mar rojo: "y todos
en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar." Aunque
el uso de este término es figurativo, Pablo lo emplea para
amplificar su enseñanza anterior de la prioridad que toma la
fe y regeneración interna sobre el rito externo del bautismo
(1:14-17). Pablo explica a los corintios, quienes al parecer
tenían opinión inflado del bautismo, que a pesar del "bautismo"
figurativo de los israelitas, esto no les garantizaba el
favor de Dios: "Pero de los más de ellos no se agradó Dios;
por lo cual quedaron postrados en el desierto" (10:5).
Finalmente, en 12:13 Pablo menciona el bautismo como
argumento para unidad cristiana: "Porque por uno solo
Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo" Aquí otra vez,
no es el rito de bautismo mismo que es preciso, sino la
realidad de unión con Cristo, retratado por bautismo (Romanos
6:3-4), hecho realidad no por agua sino por el Espíritu.
La opinión inflada del bautismo de los corintios provee
clave importante para entender el significado de 1 Corintio
15:29. Pues como veremos, El apóstol Pablo liga el bautismo
por los muertos a un grupo errado dentro de la iglesia
corintia, cuya enseñanza equivocada Pablo espera corregir
con el capítulo 15 de 1 Corintios, incluyendo el versículo
29.
El contexto inmediato. La mejor manera de entender cualquier
versículo en las Escrituras, es examinar los versículos que
lo rodea. Y al leer 1 Corintios15:29 en su contexto, se ve
claramente que resurrección, no bautismo, es el tema
dominante por todo el capítulo 15.
En versículos 1-11, Pablo declara que Cristo, después de
morir por nuestros pecados, fue resucitado. Este hecho fue
atestiguado por "más de 500 hermanos" la mayoría de los
cuales todavía vivían al escribir Pablo.
Luego, en versículos 12-49 el apóstol emplea una serie de
argumentos en cuanto a la importancia y sensibilidad de la
doctrina de la resurrección del cuerpo. Aquí, el lector de
hoy día tiene que tomar en cuenta que la doctrina Hebrea-Cristiana
de la resurrección, algo que nosotros damos por sentado, se
consideraba una tontería dentro de la civilización griega
antigua (y Corinto fue una ciudad griega).5 Lo importante
notar es que el bautismo por los muertos, mencionado por
Pablo en versículo 29, es uno de esta serie de argumentos
usados para defender la sensibilidad de la resurrección.
Entonces, la pregunta actual es, ¿Quién en Corinto está
practicando el bautismo por los muertos? y acaso ¿tienen
ellos y tiene esta práctica la aprobación del apóstol?
"Algunos entre vosotros"
La pregunta franca y retórico de Pablo en versículo 12
expresa el tema del capítulo: "Pero si se predica Cristo que
resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros
que no hay resurrección de muertos?" Algo importante que
notar es que el propósito especifico de la serie de
argumentos en versículos 13-49 es refutar los falsos
maestros dentro de la iglesia de Corinto ("algunos entre
vosotros") quienes abiertamente niegan la resurrección. Lo
que sigue es un resumen del pasaje:
1. Si no hay resurrección, Cristo no resucitó (vv. 13, 16)
2. Nuestra predicación es en vano, todavía estamos en
nuestros pecados (vv. 14, 17)
3. Somos falsos testigos (v. 15)
4. Los que murieron en Cristo perecieron (v. 18)
5. De toda la gente, los cristianos son los más dignos de
conmiseración(v. 19)
6. Como la muerte vino por un hombre (Adán) a todos los
descendientes de él, también resurrección a vida vino por un
hombre (Cristo) a todos que pertenecen a él (vv. 20-22)
7. El orden de la resurrección: Cristo primero, luego los
que son de Cristo al momento de su llegada (vv. 23-28)
8. Los falsos maestros quienes niegan la resurrección son
inconsistentes cuando bautizan por los muertos porque se
basa la práctica en la esperanza de resurrección (v. 29)
9. ¿Por qué sufrir abuso para el evangelio si no haya
resurrección? (vv. 30-34)
10. La resurrección es como una semilla que por muerte trae
vida más abundante (vv. 35-38)
11. La naturaleza del cuerpo resucitado es distinto del
cuerpo mortal, como los cuerpos de humanos, de bestias y de
peces son distintos uno del otro (v. 39)
12. El cuerpo resucitado tiene más gloria que el cuerpo
mortal o "animal", como el sol tiene más gloria que la luna
(vv. 40-41)
13. Varios contrastes entre el cuerpo resucitado y nuestros
cuerpos mortales (vv. 42-49)
Versículo 29 propone otra pregunta retórica: "¿qué harán los
que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los
muertos resucitan?" Aquí Pablo pone su enfoque en que como
es el cuerpo humano que se bautiza, los que hacen este rito
vicario para la persona fallecido lo hacen porque tienen
esperanza de resurrección futura para esa persona. De este
modo, la función principal del versículo es otro argumento
que apoya la resurrección.6
¿Aprobó Pablo la práctica?
La manera impersonal en que Pablo refiere a los que
practican el bautismo por los muertos señala que su mención
de bautismo por los muertos no constituye una aprobación de
la práctica: "¿qué harán los que …" Si el rito fuese parte
legítimo de enseñanza apostólica, se anticiparía que el
apóstol dijera "¿qué harían ustedes?" o "¿qué haríamos?"
Romanos 9:1-3 y 10:1-4 nos indican que muchos de los
parientes judíos de Pablo no eran cristianos. Él habla del "gran
tristeza y continuo dolor en mi corazón" para con sus
hermanos hebreos (9:2), y declara que "el anhelo de mi
corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación"
(10:1). Seguramente algunos de sus familiares murieron sin
bautizarse. Si el Apóstol Pablo hubiese enseñado el bautismo
por los muertos, es inexplicable que se excluyese a sí mismo
de los que practicaban tal rito. Pero esto es exactamente lo
que hizo al escribir ¿qué harán los que …"
Que Pablo mencione esta práctica no implica que la apruebe.
Su desaprobación se nota en la manera impersonal con la que
nombra a los involucrados: "De otro modo, ¿qué harán los que
se bautizan por los muertos...? ¿Por qué, pues, se bautizan
por los muertos?" Si hubiese sido una práctica apostólica,
Pablo diría "¿qué haremos...?" o "¿qué harán
ustedes? "7
Además, el Apóstol sí emplea tales expresiones más adelante,
cuando se refiere a él mismo y al conjunto de los cristianos,
en contraste con aquél grupo minoritario: "¿Y por qué
nosotros peligramos a toda hora? ... ¿qué me aprovecha?" (v.
30,32). Por cierto, en el mismo capítulo Pablo se refiere a
sus lectores como "ustedes" (v. 1,2,3,11,12,14,17,31,
34,36,51,58) o "nosotros" cuando él mismo se incluye (v.
3,15,19,30,32, 49,51,52).
¿Quiénes son "ellos"?
Si preguntamos a quién se refiere "ellos" en versículo 29,
el contexto nos dirige al versículo 12. Son los de dentro de
la congregación corintia que niegan la resurrección. Estas
son las personas que Pablo desea refutar con este pasaje.
Entendiendo esto, la agudeza del argumento de Pablo se
esclarece. Los falsos maestros son inconsistentes: niegan la
resurrección, pero practican un rito — el bautismo por los
muertos — que se basa en la esperanza de resurrección.
Esto es precisamente el entendimiento del escritor cristiano
primitivo Tertulian referente a este texto. En
aproximadamente 180 d.C. escribió este comentario sobre 1
Corintios 15:29 — "Su [Pablo] único propósito in aludir a
ello era para poder más firmemente insistir en la
resurrección del cuerpo, por razón de que los que en vano
bautizaban por los muertos acudieron a la práctica a causa
de su creencia en tal resurrección."8
Irónicamente, la Encyclopedia of Mormonism se conforme con
la misma interpretación del versículo " ... Pablo claramente refiere a un grupo distinto dentro de la iglesia,
un grupo que él acusa de inconsistencia entre ritual y
doctrina."9 Así que, en vez de aprobar el bautismo por los
muertos, Pablo lo asocia con un grupo que el ha identificado
de estar en un profundo error espiritual.
¿Por qué no refutó Pablo la práctica?
Cabe preguntarse si Pablo emplearía una práctica que
desaprobaba como argumento para afirmar la doctrina de la
resurrección. Sin embargo, esta objeción no es fuerte:
♦ Primero, la forma en que Pablo se refiere a "los que se
bautizan" indica que el rito estaba asociado con un grupo
marginal, hecho que desautoriza la práctica sin necesidad de
refutación.
♦ Segundo, la historia muestra que el juicio de Pablo era
correcto, ya que la práctica nunca se arraigó en el
cristianismo primitivo, cosa que hasta la Enciclopedia del
Mormonismo afirma, como notado arriba. El rito has sido
practicado solo por unas sectas aisladas, incluyendo la
secta herética Marcionita del segundo siglo, y la Sociedad
Efrata, un grupo cristiano del oculto en Pennsylvania
durante los 1700s.10 Estos dos grupos tienen poco en común,
y menos con la doctrina mormona,11 así que el argumento que
el bautismo por los muertos fue parte del cristianismo
original que se perdió, carece de lógica y base histórico.
♦ Tercero, al principio de 1 Corintios Pablo dijo: "Pues no
me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio"
(1:17). Esta declaración subraya que el bautismo no es
indispensable para la salvación como lo es la fe en Cristo,
e indirectamente es una bofetada al fundamento del bautismo
por los muertos, el cual implica que el bautismo es
indispensable para la salvación. De paso, la afirmación
sugiere que los cristianos de Corinto sobrevaloraban el
bautismo, lo cual explicaría por qué surgió allí la
práctica aberrante de bautizarse por los muertos.
♦ Por último, no siempre que Pablo cita una práctica
significa que la apruebe. En 1 Corintios 8:10 menciona el
comer carne en un templo pagano, sin condenarla. Sin
embargo, de 10:19-21 se deduce que él no aprobaba tal
cosa.12
¿Es el bautismo necesario para la salvación?
La premisa del bautismo por los muertos es la necesidad
absoluta de bautismo por agua para obtener perdón de pecado
y vida eterna. No obstante, recuerda las palabras del
Apóstol Pablo, citadas anteriormente — "Pues no me envío
Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio (1 Corintios
1:17). Esta declaración ciertamente implica que el bautismo
no tiene igual importancia con fe en Cristo.
Sin duda el Nuevo Testamento enseña que el bautismo es paso
de obediencia importante para los cristianos, pero no enseña
su necesidad absoluta para obtener perdón de pecados y vida
eterna.
Juan 3:5. Éste es uno de los pasajes utilizadas por la
iglesia mormona para mostrar la necesidad absoluta del
bautismo por agua. En el versículo Jesús dice al líder
religioso Nicodemo, "De cierto, de cierto te digo, que el
que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el
reino de Dios."
Estaríamos de acuerdo que las palabras "naciere de agua"
probablemente refieren al bautismo. El contexto de los
Evangelios nos dirige al ministerio de Juan el Bautista,
quien llamó a la gente a prepararse para la venida de Jesús
el Mesías por medio del externo acto público de bautismo,
significando un actitud interna del corazón de
arrepentimiento. Por eso leemos en Mateo 3:5-6, "Entonces
salía á él Jerusalem, y toda Judea, y toda la provincia de
alrededor del Jordán; Y eran bautizados de él en el Jordán,
confesando sus pecados.
Es notable que según Lucas 7:29-30, los fariseos (la
estricta facción religiosa del cual Nicodemo fue miembro),
rechazaron el bautismo de Juan. Así que, al fariseo Nicodemo,
las palabras de Jesús "que el que no naciere de agua y del
Espíritu," enfatizan que arrepentimiento y renacimiento van
juntos como la única manera de obtener la vida eterna.
Pero, note que cuando Jesús repita su mensaje en el próximo
versículo, dice lo siguiente, "Lo que es nacido de la carne,
carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es."
(Juan 3:6). Notablemente no dice que "lo que es nacido
del
agua y el Espíritu,13 El arrepentimiento — un verdadero
reconocimiento de nuestra profunda necesidad espiritual ante
un Dios santo — normalmente será seguido por la señal
externa del bautismo por agua (aunque podemos pensar de unos
casos profundos en que no lo es, como por ejemplo el ladrón
en la cruz — Lucas 23:42-43). Pero es la actitud interna de
arrepentimiento, no el rito externo de bautismo que es
indispensable.
Hechos 2:38. Este es otro versículo que la iglesia mormona
utiliza para enseñar la necesidad absoluta del bautismo por
agua. Dice "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en
el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados." Debemos
notar varias cosas aquí. Primero, como vimos en Juan 3:5, el
bautismo es señal externa, un testimonio público de la
decisión interna de arrepentimiento y fe en Jesucristo.
Siendo así, la realidad interna es lo estrictamente esencial.
Teniendo esto en mente, notamos que en Hechos 3:19 Pedro
dice, "Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean
borrados vuestros pecados" — el bautismo no se menciona.
Como un comentador nota de Hechos 2:38, "sería un error
enlazar las palabras "para perdón de pecados" con el
mandamiento de ser bautizado a exclusión del mandamiento
previo de "Arrepentíos."14
Segundo, en Hechos 10:43 Pedro dice al inconverso Cornelio y
los de su hogar, "todos los que en él creyeren, recibirán
perdón de pecados por su nombre." Mientras Pedro predica, el
Espíritu Santo cae sobre este grupo. Esto tiene que
significar que fueron nacidos del espíritu mientras
respondieron en fe sencilla al oír el evangelio, cosa
confirmada por las palabras de Pedro en Hechos 11:16-18.
Estas personas son bautizadas, pero solo después, cuando la
realidad de la obra redentora de Dios en sus corazones ya se
ha confirmado. (Compare la secuencia en Efesios 1:13 de oír
el evangelio, responder en fe, y recibir el Espíritu Santo.)
Tercero, el Nuevo Testamento presenta el bautismo como
prácticamente igual al rito del Antiguo Testamento de
circuncisión (Colosenses 2:12-13), y dice explícitamente que
la circuncisión no tenía valor redentora. Sí seguimos el
lógico de este paralelismo bíblico, pone a nueva luz la
cuestión de la necesidad absoluta del rito externo de
bautismo por agua. Por ejemplo, en Romanos 2:28-29, el
apóstol Pablo declara:
"Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la
circuncisión es la que es en manifiesto en la carne: Mas es
Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la
del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual
no es de los hombres, sino de Dios."
Entonces Romanos 4:10-11 enseña que Abraham fue declarado
justo por fe antes que fuera circuncidado, así que la
circuncisión no era estrictamente necesaria para su
salvación: "Y recibió la circuncisión por señal, por sello
de la justicia de la fe que tuvo en la incircuncisión." Y
finalmente, en Gálatas 6:15 el apóstol dice que es un
corazón cambiado (el nuevo nacimiento), no un rito externo
que salva: "Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale
nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación."
Ya que el bautismo y la circuncisión son casi equivalentes,
como señales de los pactos Viejo y Nuevo, respectivamente,
sigue que en el mismo sentido, uno podría decir que "el
bautismo no vale nada," excepto como un señal externo de la
realidad interna de arrepentimiento y fe en Jesucristo sólo.
Es ir más allá de la enseñanza bíblica decir que el bautismo
es una necesidad absoluta para tener perdón de pecados y
vida eterna. El que así enseña, pone una institución
religiosa y sus ritos entre Dios y el creyente, y atribuye
valor salvífica al rito externo del bautismo en vez de
atribuir la salvación a la realidad interna de
arrepentimiento y fe, cosas que el bautismo ilustra.
Ya que hemos examinado la evidencia bíblica que se presenta
para apoyar el bautismo por los muertos, creemos que queda
claro que no hay conexión orgánica ni histórica entre esta
práctica y la iglesia antigua. Por eso, el bautismo por los
muertos no puede ser considerado práctica cristiana.
No obstante, hay un trozo más de evidencia que va en contra
del bautismo por los muertos: ni el mismo Libro de Mormón lo
apoya.
Conflictos con la enseñanza del Libro de Mormón
Fue notado al principio del artículo que en el Libro de
Mormón hay un silencio absoluto en cuanto al bautismo por
los muertos. Sin embargo, sí hay evidencia positiva del
Libro de Mormón en contra de la práctica. (1) El Libro de
Mormón enseña que los que mueren sin oír el evangelio (los
candidatos principales para recibir bautismo por los muertos)
son vivos en Cristo, y por esto, no necesitan el bautismo.
(2) Enseña que el bautismo es específicamente un convenio
para esta vida mortal, así que sería completamente sin
sentido bautizarse por los muertos.
Con respeto al primer punto, debemos notar que Moroni 8:22
explícitamente declara que el estado de los que mueren sin
saber el evangelio es semejante al estado de los niños que
mueren en infancia:
Porque he aquí, todos los niños pequeñitos viven en Cristo, y también todos aquellos que están sin ley. Porque el poder de la redención viene a todos aquellos que no tienen ley; por tanto, el que no ha sido condenado, o el que no esta bajo condenación alguna, no puede arrepentirse; y para tal el bautismo de nada sirve (Moroni 8:22).
Así que, por las misma razones que el Libro de Mormón
rechaza el bautismo de los niños,15 el bautismo por los que
mueren sin saber el evangelio también tendría que ser
rechazado.
El próximo versículo dice aun más, y específicamente condena
el bautismo por estos dos grupos de individuos como vano y
una burla: "antes es una burla a los ojos de Dios, el negar
las misericordias de Cristo y el poder de su Santo Espíritu,
y el poner la confianza en obras muertas" (Moroni 8:23).
El bautismo por los muertos también choca con la enseñanza
del Libro de Mormón que dice que el bautismo es un convenio
para la vida mortal. Mosiah 18:13 dice "Y cuando hubo dicho
estas palabras, el Espíritu del Señor vino sobre él, y dijo:
Helam, teniendo autoridad del Dios Todopoderoso, te bautizo
como testimonio de que has hecho convenio de servirle hasta
que mueras en cuanto al cuerpo mortal."
Según estos pasajes, los que mueren sin saber el evangelio
no necesitan el bautismo, y además, como es un convenio para
esta vida mortal, no podría tener pertinencia para los en el
mundo del espíritu.
Estos puntos, junto con el silencio del Libro de Mormón
acerca del bautismo por los muertos, constituyan una
contradicción grave entre las escrituras mormonas y su
práctica.
"Unas Cosas Difíciles de Entender"
No pretendemos que el argumento de Pablo en 1 Corintianos
15:29 es fácil de entender. En su propio día su compañero
Pedro reconoció que en las epístolas de "nuestro amado
hermano Pablo" hay cosas "algunas difíciles de entender" (2
Pedro 3:15-16). Sin embargo, creemos que él que estudia las
Escrituras con oración y cuidado será dirigido por una
preponderancia de evidencia a concluir que en este versículo
el apóstol Pablo ni implica ni da su apoyo para el bautismo
por los muertos.
Lo que es sumamente claro en las epístolas de Pablo y en
toda la Biblia es el hecho de que no podemos salvarnos a
nosotros mismos. Tampoco no hay institución ni rito
religioso con el poder de salvarnos. Como una póliza de
seguros de una compañía falsa, estas instituciones y estos
ritos pueden quizás darnos un sentido de seguridad en esta
vida, pero los que en ellos confían serán amargamente
desilusionados cuando venga el día de juicio. Es solamente
en el poder de Dios, y en su rica misericordia y gracia en
Cristo, que nosotros podemos tener esperanza que nunca
decepcionará.
Notas
1 Según Robert J. Matthews, profesor de escritura anciana
de la universidad Brigham Young, en su artículo en la
publicación mormona Ensign ("I Have a Question," [Tengo una
pregunta], septiembre 1981, p. 16), José Smith "obtuvo la
doctrina de salvación por los muertos por revelación y no de
las páginas impresas de la Biblia." Matthews explica que
esto es cierto para doctrina mormona en general: "la Biblia
no fue la fuente de las doctrinas enseñadas por el profeta
José Smith. Más bien, la Biblia, hasta donde esté traducida
correctamente, es evidencia tangible que las doctrinas que
él recibió por revelación son los mismos que los profetas
ancianos obtuvieron por revelación."
Considera las implicaciones de esta declaración: la Biblia
se puede usar para apoyar la revelación de los mormones,
pero no hacerla crítica. Pero esto significa que las
doctrinas distintivas del mormonismo no tienen conexión
histórica, orgánica al ministerio terrenal de Jesucristo y
sus apóstoles. Este hecho perturbante socava la afirmación
de la iglesia mormona de predicar el evangelio "restaurado".
2 La edición 1977 de la guía tópica a las escrituras no
incluye una referencia a Doctrina y convenios 138:33 bajo su
entrada para "bautismo por los muertos," aunque la práctica
se menciona allí explícitamente. "A estos se les enseñó la
fe en Dios, el arrepentimiento del pecado, el bautismo
vicario para la remisión de los pecados …"
3 Elderes Neal A. Maxwell y Dallin H. Oaks del Quórum de
los Doce "trabajaron estrechamente con" el comité que la
preparó, según un artículo en el Ensign (Marzo 1992, p. 79),
revista mensual publicada por la iglesia mormona. El
artículo anunció que la Encyclopedia of Mormonism fuera "obra
de referencia destacada."
4 "Baptism for the Dead – Ancient Sources," [Bautismo por
los muertos – fuentes antiguos] en Encyclopedia of
Mormonism, 4 vols. (New York: Macmillan, 1992), 1:97.
5 La historia en Hechos 17:18-34 ilustra esto, donde Pablo
predica a los filósofos en la ciudad griega de Ateo. Su
auditorio escucha atentamente hasta que el menciona la
resurrección de Cristo: " Y así como oyeron de la
resurrección de los muertos, unos se burlaban …" (Acts
17:32). Fue punto de vista común entre muchos filósofos
griegos que el cuerpo era una casa-prisión para el alma. Se
pensaba que la muerte soltaría al alma de las pasiones
esclavizantes y los impulsos malignos del cuerpo. De acuerdo
con este punto de vista resurrección sería inconcebible, y
en cualquier caso indeseable. En las palabras de un erudito
del Nuevo Testamento prominente de hoy día, "Si fueran
intelectuales sofisticados o simples artesanos, los griegos
tenian un rasgo en común: la resurrección fue algo
completamente ajeno a su panorama mundial." - Murray J.
Harris, From Grave to Glory: Resurrection in the New
Testament [De sepulcro a gloria: resurrección en el Nuevo
Testamento], (Grand Rapids: Academie Books/Zondervan, 1990),
41.
6 Esto fue precisamente como el obispo de Milán, Ambrosio
(d. C. 339-397), entendió 1 Corintios 15:29. El escribió,
"[Pablo] desea demostrar cuan fijo y firme es la
resurrección de la muerte, dando así el ejemplo de los que
tenían tanta seguridad de una resurrección futura que hasta
bautizaría los difuntos quienes habían muerto antes de ser
bautizado. … Este ejemplo no es aprobación de sus acciones
pero meramente demuestra su fe firme en la resurrección … En
decir, "¿por qué nosotros peligramos a toda hora?" el hace
una distinción de personas que demuestra que los que se
bautizaban por los muertos no eran católicos" Nota que la
Iglesia Católica no existía en ese entonces. Al decir "católico",
Ambrosio denota la iglesia ortodoxa o universal. Ambrosio,
Commentary on 1 Corinthians [Comentario sobre 1 Corintios],
como citado por Bernard M. Foschini, Those Who Are Baptized
for the Dead - 1 Cor. 15:29 [Los que se bauticen por los
muertos] (Wecester, Mass., Heffernan Press, 1951), p. 32.
7 En un artículo sobre el tema ( "I have a question",
Ensign, agosto de 1987, p. 19) Robert L. Millet, intenta
suavizar esta objeción cambiando el pronombre "ellos" en
"los que se bautizan" a "nosotros", para que dijese "los que
nos bautizamos" en 1 Corintios 15:29.
8 Tertullian, The Five Books Against Marcion [Los cinco
libros en contra de Marcion], V,10 en The Ante-Nicene
Fathers (Grand Rapids: Eerdmans, no date), 3:449.
9 Encyclopedia of Mormonism, 1:97. Esto es el punto de
vista de muchos otros eruditos del Nuevo Testamento también,
incluyendo: G. R. Beasley-Murray, Baptism in the New
Testament (Grand Rapids: Eerdmans, 1973), p. 190-91, Leon
Morris, The First Epistle of Paul to the Corinthians
(London: Tyndale Press, 1958), p. 219, y James A. Walther, 1
Corinthians - Anchor Bible, vol. 32 (Garden City, New York:
Doubleday & Co., 1976), p. 337.
10 Tocante a el grupo de Pennsylvania del siglo 18, vea
historiador mormón D. Michael Quinn, Early Mormonism and the
Magic World View [Mormonismo primitivo y la visión mágica
del mundo] (Salt Lake City: Signature Books, 1987), p. 181.
11 Marcion, creía que el cuerpo y el mundo material eran
malignos, y fueron creados por el dios del Antiguo
Testamento, quien es un ser inferior. Fue excomunicado en d.
C. 144 por estas herejías. La comunidad Efrata practicaba
celibato y adoración el día sábado. Ver The New
International Dictionary of the Christian Church [Nuevo
diccionario internacional de la iglesia cristiana], edición
revisada (Grand Rapids: Zondervan, 1974,1978), pp.
345,629-30.
12 Morris, pp. 218-19.
13 Beasley-Murray, p. 303.
14 F. F. Bruce, Commentary on the Book of Acts [Comentario
sobre el libro de los Hechos] (Grand Rapids: Eerdmans
Publishing Co., 1954), p. 77.
15 Escritor mormón Gregory A. Prince se asombra sobre la
coincidencia de que el libro de Moroni que contiene esta
única referencia en el Libro de Mormón al bautismo de
infantes fue producido en 1829, un año después de la muerte
al nacer del primer niño de José y su esposa Emma en 1828.
Power From on High [Poder de arriba] (Salt Lake City:
Signature Books, 1995), p. 85.


