Todd Compton, In Sacred Loneliness: The
Plural Wives of Joseph Smith [En soledad
sagrada: Las esposas plurales de José Smith], Signature
Books, 1997, 788 páginas, ISBN, 1-56085-085-X.
El asunto de la poligamia de José Smith, fundador del
mormonismo (conocido oficialmente como La Iglesia de
Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) tiende
polarizar a los que se meten con él. Y en verdad, es difícil
quedarse neutral cuando se enfrenta uno con los hechos. Un
estudio histórico revela lo siguiente:
- José Smith tomó por lo menos a treinta mujeres como esposas
- Tuvo relaciones físicas con muchas de ellas
- Hizo todo lo posible para ocultar esto de su primera esposa Emma
El libro de Todd Compton, titulado, In Sacred Loneliness:
The Plural Wives of Joseph Smith [En soledad sagrada: Las
esposas plurales de José Smith], es un trabajo que carece
del sensacionalismo que tanto caracteriza muchas obras
acerca de este tópico. El propósito de la obra es de
iluminar con la verdad y la razón este infame segmento de la
historia mormona.
Para poder entender la poligamia de José Smith, hay que
ponerlo dentro de su contexto histórico. Esto lo hace
Compton, un mormón dedicado quien afirma que José Smith fue
profeta verdadero. Él trata con respeto el gran tesoro de
fuentes históricos que utiliza y ha producido una obra bien
documentada. Como resultado ya no hay excusa para los que
querrán defender o acusar a Smith a base de evidencia
incompleta.
Poniendo a la poligamia en su contexto
El libro, En soledad sagrado, ubica la poligamia mormona en
su lugar debido, y donde mejor se entiende — dentro del
contexto de las vidas de los hombres y mujeres que la
vivieron en el siglo 19. Para lograr esto, Compton provee un
vistazo a la práctica de la poligamia del punto de vista de
cada uno de las mujeres que llegaron a ser esposas de José
Smith. También incluye las reacciones de las familiares de
estas mujeres. Él devota un capítulo entero a cada mujer, y
comienza el relato antes de su nacimiento, incluyendo en la
narrativa su niñez, sus familiares, y las reacciones de la
mujer y su familia cuando José le convide ser su esposa y
vivir "el principio" — un termino para la poligamia usado
por los mormones fieles.
Dado que la mayoría de los mormones y sus vecinos no-mormones
consideraban a la poligamia algo inmoral, el hecho de que
José Smith lo practicaba en secreto produjo unas reacciones
muy fuertes. Por ejemplo, el autor provee la siguiente
respuesta de Benjamin Johnson cuando Smith le pidió su
hermana, Almera. Smith dijo que Dios le estaba mandando que
tomara aun más esposas.
Benjamin expresó su reacción:
Sus palabras me asombraron, y por poco me quitan el aliento — me senté por un rato y quede estupefacto, y casi listo de reventarme de emoción … En casi un agonía de sentimiento … le mire directamente a la cara, y dije: ‘Hermano José, esto es algo que nunca anticipé y que no comprendo ? tu sabes si esto es correcto. Yo no. Yo quiero hacer tal como me dices, y bien trataré. Pero, si en cualquier tiempo llego a saber que has hecho esto para deshonrar y seducir a mi hermana, te mataré tan seguro como viva el Señor’" (pág., 296).
Convencidos de que José era profeta, Benjamin y Almera se
consintieron al matrimonio, y en abril del 1843 Almera se
hizo esposa numero 21 de José Smith. José tenía 38 años y
Almera los 30 en ese entonces. Benjamin provee detalles de
la ceremonia que muy pocas veces fueron grabadas, y el
escribe, que después de la ceremonia, "el profeta me pidió
que llevara mi hermana a que ocupara el Cuarto no. 10 en la
Casa mansión de José durante su tiempo en la ciudad." Más
tarde en su narrativa Benjamin escribió, que tres semanas
después de que él [Benjamin] y Almera regresaron a casa, "El
profeta otra vez vino y estando en mi casa, ocupó el mismo
dormitorio y la misma cama con mi hermana, que él había
ocupado un mes anterior con la hija del ya difunto Obispo
Partridge como esposa" (págs. 297-298).2 No se sabe si esto
se refiere a Emily Dow Partridge quien tenía 19 años, o a su
hermana Eliza Marie Partridge de 22 años, pues José había
tomado a ambas como esposas plurales los días 4 y 8 de marzo,
respectivamente. Inicialmente, ninguna de las dos sabían que
José se había casado con su hermana, pues todo esto lo hacía
José Smith secretamente. Daremos una mirada más detallada a
los matrimonios plurales de Smith con estas dos muchachas
más tarde en este artículo, ya que estos tienen muchas
características en común con muchos de los otros matrimonios
clandestinos de José Smith.
La obra de Compton demuestra imparcialidad, precisión y
sobre todo balance. No se deja llevar por los aspectos
sensacionales de la poligamia de José — como, por ejemplo,
el hecho de que once de sus esposas tenían menos de 20 años.
Pero Compton también rehúsa ignorar o ocultar los hechos,
tan inquietantes que sean. Sus observaciones e
interpretaciones del material asumen que José Smith era
profeta, pero no procura evitar el material histórico que
pone en duda el carácter de Smith. En su comentario, el
autor provee entendimiento y perspectiva que ayuda a que sus
lectores hagan sus propias conclusiones.
Compton emplea citas extensas tomadas de cartas, revistas,
diarios, recuerdo familiares, y documentos legales, todas
para cumplir con su meta de hacer vivir a cada mujer, "dando
al lector una muestra de la manera en que ella hablaba,
pensaba, sentía y creía, evocando humor y la humanidad de
cada uno, algo que muchas veces es ignorado por una historia
académico o sobre-idealizado" (pág. xii). Estas fuentes de
información permitan que el lector sigue la vida de cada
mujer hasta el punto de y al pasar por medio del trauma del
asesinato de Smith, y también los cambios en su vida por ser
viuda, y la difícil migración a la valle de Salt Lake que
muchas hicieron. Para la mayoría de estas mujeres, la
poligamia sería un constante modo de vivir, ya que muchas de
ellas se hicieron esposas plurales de otros líderes mormones
como Brigham Young y Heber C. Kimball.
La historia rodeada por lo secreto
Mientras Compton nos lleva tras las vidas de cada mujer, su
tesis emerge con notable claridad. Por un lado, estas
mujeres reverenciaron la poligamia como una obligación
sagrada, pero por otro lado lucharon con el desanimo y la
soledad que tanto resultaba. El autor admite que difícil es
su tarea de presentar un retrato completo y correcto,
diciendo, "Como la poligamia inicial fue secreta y no
oficialmente documentada, hay muchas inseguridades en aun
una descripción conservadora y cuidadosamente documentada de
la familia extendida de Smith" (pág. ix). El caso del
matrimonio de José con Sarah Ann Whitley que tenia apenas 17
años, es buen ejemplo del secreto en extremo que rodeaba la
poligamia de Smith. Pero también muestra la maestría de
Compton en usar el record histórico para reconstruir los
eventos en cuestión.
En la primavera del 1842 José Smith fue en privado a su buen
amigo Newell K. Whitney, un hombre quien Smith había puesto
como Obispo Presidente. A este hombre y su esposa, Smith
presentó su doctrina de matrimonio plural. Después de esto,
Smith, ya de 36 años, les explicó que Dios le había mandado
a que casase con su hija mayor, Sara, la cual tenia 17 años.
José produjo una revelación que prometía salvación eterna
para Newell y su esposa si obedecen este nuevo mandamiento.
La revelación decía:
De cierto, así dice el Señor a mi siervo N. K. Whitney, la
cosa que mi siervo José les ha hecho saber a ti y a tu
familia, y del que se han puesto de acuerdo está correcto en
mis ojos y os será galardonados sobre vuestras cabezas con
honor, inmortalidad y vida eterna para toda su casa" (pág.
348).
La revelación continuó con las palabras para la ceremonia,
incluyendo la siguiente proclamación, "Ahora pues, doy a ti,
Sarah A. Whitney, mi hija, a José Smith, para ser su esposa,
para observar todos los derechos entre ambos que pertenecen
a esa condición."
Compton comenta:
Esto fue un matrimonio para el tiempo y la eternidad. Las
referencias a un "posterioridad" y los "derechos" de
matrimonio sugieren que el matrimonio tendría una dimensión
física, consistente con la evidencia para los otros
matrimonios de José.
Curiosamente, aunque el padre de Sarah había autorizado su
matrimonio con el profeta, José percibió que Horacio (el
hermano mayor de Sarah) estaría opuesto a ello, así que
[José] lo mandó al este para cumplir una misión: ‘Pero José
temió revelar lo (su matrimonio a Sarah Ann), creyendo que
los hermanos Higbee amargarían a Horacio en contra suya,
pues ya habían causado problemas serios, y por está razón el
[José] favorecía la idea de que fuera al Este.’ Esta es una
referencia importante, ya que demuestra que Smith podría
usar los llamamientos a una misión para los varones de la
familia para así quitar la posibilidad de oposición a sus
matrimonios plurales (p. 349).
Como un mes más tarde, Smith escribió una carta a los Whitneys pidiendo que les viniera a visitar en secreto y traer a su hija, pero también precaucionó:
la única cosa en que hay que tener cuidado es el de saber
cuando viene Emma (la primera esposa de Smith) pues entonces
no puedes estar seguro, pero cuando no está ella, entonces
hay perfecta seguridad …
Solamente cuídense de escapar observación, tanto sea posible,
yo se que es un esfuerzo heroico; pero tanto la mayor
amistad, y la mayor alegría, cuando os veo, les diré todas
mis planes, pero no puedo escribirlas en papel, queman esta
carta tan pronto la lean; mantengan a todo trancado dentro
de sus pechos, en esto mi vida depende .… Concluyo a mi
carta, pienso que Emma (su esposa) no vendrá esta noche si
no viene ella, no fallen en venir esta noche, les os
subscribo su obediente, cariñoso compañero y amigo, José
Smith (p. 350).
Observa Compton, "La atmósfera clandestina de esta carta es
típica de la poligamia de Nauvoo" (Nauvoo, Illinois, era la
ciudad donde vivía José Smith y sus seguidores).
Unos nueve meses después José arregló una boda fingida, en
el cual él ofició para casar a Sarah Ann y José Kingsbury
para ocultar su propia relación polígama con ella (p. 351).
Compton escribe:
Historiadores de poligamia bien recordarán a Sarah Ann Whitney Smith, Kingbury Kimball como un participante en la única bien documentada boda "fingida" que orquestó José Smith para ocultar su propio matrimonio polígamo — un interesante ejemplo de lo extremo a que iría Smith para preservar lo clandestino del matrimonio plural. Su sellamiento [el de Sarah] a Smith tiene significado también en que demuestra un matrimonio dinástico clásico entre Smith y una familia importante de la iglesia, un matrimonio que aseguraba para los Whitneys bendiciones eternas y una conexión importante al profeta mormón en esta vida (p. 362).
Motivos mixtos
Si hay algún aspecto del trabajo de Compton que no satisface,
sería la facilidad con que atribuye principalmente una
motivación social a los matrimonios plurales de Smith y la
manera en que evite el asunto de indecencia sexual. En los
casos de Sarah Ann Whitney (17 anos) y Helen Mar Kimball (14
años), donde Smith buscó las hijas de los primeros líderes
de la iglesia mormona, Compton rápidamente identifica un
interés dinástica por parte de José. En otras palabras, José
busca establecer una relación profunda y perdurable con los
parientes y unirlos a si mismo. Casarse con su hija joven,
es el medio de conseguir ese fin (pp. 497, 500). Mientras
Compton presenta algo de evidencia que los padres
entendieron este aspecto dinástico y hasta apreciaron una
relación más personal con el profeta como resultado, existe
poca evidencia que sugiere que los padres entendieron esto
como el fin de José en vez de un resultado natural del
matrimonio entre José y su hija. Además, hay otra evidencia
que indica en contra de una motivación dinástica, pues
Compton afirma que "no hay evidencia en otro lugar que Smith
se casó solamente por eternidad, sin incluir el tiempo
presente (p. 500)3 En su favor, Compton no elimina como
motivo de José Smith el deseo sexual. Después de revisar los
datos respeto a las edades de sus esposas plurales de Smith,
Compton reconoce que:
Estos datos sugieren que una atracción sexual formó parte importante de la motivación para la poligamia de Smith. De hecho, el mandato de multiplicar y llenar la tierra fue parte de la teología de la poligamia, así que un matrimonio no-sexual por lo general no fue parte del programa poligamista tal como lo enseño Smith (pp 11-12).
Todo esto revela un imagen de José Smith, muy distinto a lo
que es presentado a los adeptos de la iglesia mormona. Y en
algunas partes hasta se ha comenzado negar que José Smith
practicó la poligamia. Esto ocurre especialmente en países
donde no hablan inglés y donde no tienen acceso a la
documentación histórica. Pero la evidencia es abundante y es
clara — José Smith utilizó su posición e influencia como
profeta para casarse clandestinamente con mujeres jovenes y
disfrutar de relaciones sexuales con ellas, haciendo todo lo
posible para ocultarlo de su primera esposa. ¿Acción de un
verdadero profeta de Dios?

